Cómo elegir una buena foto de referencia
Parámetros básicos
A la hora de encarar una obra realista, la foto de referencia es clave: es la base de tu observación.
Si la imagen no tiene buena definición, captar los detalles se vuelve más difícil. Y si todavía no tenés mucha experiencia, una mala foto puede complicar bastante el proceso.
En cambio, una imagen nítida, con buena resolución, iluminación y composición, se vuelve una gran aliada. Todo fluye mejor y el resultado final gana fuerza y presencia.
En este artículo te voy a compartir algunos consejos técnicos para elegir (o tomar) una foto de referencia que haga el proceso más claro y disfrutable.
Y además, hay un aspecto que valoro especialmente al trabajar con una imagen… te lo cuento en el consejo final.
Esta entrada incluye tres aspectos básicos de fotografía y un consejito final de artista a artista. Podés hacer click para ir directamente a cada consejo:
1 – RESOLUCIÓN Y ENFOQUE
La resolución:
Es importante que la foto tenga excelente resolución para que se vean detalles nítidos de tu modelo. La resolución de la fotografía expresa la cantidad de pixeles que contiene. Por esta razón, un número alto de pixeles suele mostrar mayor cantidad de detalles, siendo 3000 px por lado —alto y largo— el mínimo óptimo para una buena foto de referencia.
El enfoque:
Asimismo, es muy importante que la fotografía este bien enfocada, porque puede suceder que la imagen tenga buena definición (muchos pixeles) pero que el modelo igual esté borroso porque no se tomó un buen enfoque de la cámara.
Una foto enfocada y con buena resolución va a ser la principal garantía de que tu trabajo quede fiel y realista. Recordá que los artistas que trabajamos realismo o hiperrealismo nos valemos de los detalles que podamos replicar de una buena referencia.
Una buena foto de referencia que está enfocada y con óptima resolución que permite apreciar bien los detalles.
2 – POSE, ENCUADRE Y ÁNGULO
La pose:
¡Acá vamos a entrenar nuestro ojo de artista!
Una buena foto de referencia debería mostrar a tu modelo en una pose artística que muestre su actitud o personalidad.
El encuadre:
Si lo que querés pintar es un retrato, también es importante que tus fotos tengan un encuadre óptimo que no corte partes importantes de tu modelo. A la hora de pintar, esas partes faltantes pueden volverse una dificultad cuando hay que adaptar el/la modelo en un entorno o encuadre diferente. Para ello, deberás inventar las partes que falten y, cuando de realismo se trata, eso no es tarea fácil.
La angulación:
En cuanto al ángulo, procurá no elegir aquellos que distorsionen la figura. Lo recomendable para hacer una toma con una angulación óptima para retrato es que el modelo esté a la altura de tu mirada.
En la pose dinámica y alerta podemos reconocer el carácter juguetón del perrito. En el encuadre la figura está entera. El ángulo de la toma está a la altura de la mirada del modelo.
3 – ILUMINACIÓN Y COMPOSICIÓN
La iluminación:
La iluminación es la base de una buena foto de referencia y es clave para obtener una bella pieza artística. Un buena iluminación no sólo va a permitir que la figura se defina y contornee bien sino que puede aportar una atmósfera o un estado de ánimo específico a tu retrato.
La composición:
Los elementos que incorpores a la composición deberían brindar detalles valiosos que ayuden a aportar información sobre tu modelo. Por ejemplo, si a tu modelo le gustar estar en la naturaleza, podés fotografiarlo/a en un parque. A su vez, si ama jugar con su pelota, podés incluir ese elemento en la composición (como la imagen que ejemplifica el punto 2).
Esta simple escena en un parque me cuenta que el perrito suele dar paseos. La luz natural aporta una atmósfera cálida al retrato.
4 – CONSEJO FINAL
Poner amor en el proceso
Muchas veces trabajamos con fotos que no son ideales y no hay posibilidad de conseguir otra.
Cuando pinto por encargo, me ayuda pensar en la emoción de quien va a recibir el retrato y reencontrarse con su ser querido. Eso me conecta con el amor y me impulsa a cuidar cada detalle, incluso los más desafiantes.
También suelo conectar con quien retrato: le hablo con cariño, como si lo conociera. Y si ya no está y la foto no ayuda, le pido: “¿me das una mano?”.
Puede sonar extraño, pero a mí me sirve. Siento que ese ser llegó a mí por una razón, y eso me mueve a crear desde el respeto y el amor, más allá de lo técnico.
Lucky – Foto de referencia muy poco definida y sin composición, pero con una hermosa pose.
Lucky – Obra final.
La foto de referencia fue todo un desafío, así que trabajé bastante en restaurar detalles y ajustar colores e iluminación. Durante la pintura conecté con Lucky desde un lugar muy amoroso y, sin planearlo, apareció una aurora boreal en el fondo.
No sabía si a Sandra le iba a gustar, porque no era lo que habíamos hablado, pero decidí mostrárselo. Le encantó y la emocionó mucho; sintió que ese fondo era perfecto para él.
Me gusta pensar que él quiso ser retratado así.
¡Espero estos tips te sean de utilidad para eligir tu foto de referencia!
Te aseguro que harán fluir tu trabajo y te harán lucir con una hermosa obra de arte que hará feliz a quien la reciba.




