Sobre Natalia Suárez
Soy Natalia Suárez, artista y docente argentina especializada en arte realista, con foco en el dominio técnico de la tiza pastel y otros medios secos de dibujo y coloreado.
LA ARTISTA:
Mi trabajo artístico se inscribe en un realismo sensible, donde la observación atenta y el manejo del color y la luz se combinan con una sutil dimensión poética y mágica.
LA DOCENTE:
En mi labor docente, brindo herramientas técnicas sólidas que permiten desarrollar precisión y confianza. Al mismo tiempo, me posiciono como facilitadora del proceso creativo, acompañando a cada estudiante para que pueda explorar, reconocer y fortalecer su propia voz creativa.
Trayectoria
Este recorrido reúne algunos momentos que dan contexto a una práctica que se ha ido construyendo y transformando a lo largo de 35 años.
Gracias a mi compañero, Gastón, quien me ha apoyado en cada paso de mi carrera artística.

Infancia | Conociendo los pasteles
Nací el 30 de abril de 1982 en Mar del Plata. De niña era muy introvertida y me encantaba sumergirme en mi mundo a dibujar y colorear.
Comencé a estudiar dibujo y pintura a los ocho años, en el taller de Silvia Pérez, la profesora de dibujo de mi barrio. Allí pasé tres años y fue en ese período cuando conocí, entre otras, la técnica de pastel seco.
Al terminar cada ciclo lectivo, rendía exámenes para el Instituto IDEI. De esa época recuerdo el aroma de los materiales y la emoción que sentí cuando mi papá me regaló una lata de 96 lápices de colores acuarelables.

Adolescencia | Práctica del retrato
En la adolescencia me dediqué principalmente a estudiar y a trabajar para solventar mis gastos y colaborar con mi familia.
Sin embargo, de tanto en tanto encontraba pequeños espacios para dibujar. Me gustaba retratar artistas como pasatiempo, casi como un reflejo silencioso de algo que seguía latiendo en mí.
Fue así que, sin proponérmelo, fui ganando experiencia en la observación, el dibujo y el dominio técnico del pastel seco y el grafito.

Etapa universitaria | Tolkien
En el 2002 comencé a cursar el Profesorado de Inglés en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Fue en mis años de estudio cuando conocí la obra de J. R. R. Tolkien.
Inspirada por las películas, comencé a retratar personajes de El Señor de los Anillos, y poco a poco fui profundizando mis habilidades en el retrato al pastel.
Tolkien fue una gran inspiración, fundamentalmente porque despertó en mi la posibilidad de expresar mi mundo interno a través del arte.
Si bien ese impulso me devolvió a la creación, me llevó a concentrarme más que nada en el dominio técnico. Mi admiración por el trabajo de Ted Nasmith me hacia aspirar a lograr su nivel de maestría.

2007 | Inicio de la docencia
Un día mi hermana le muestra mis trabajos a la profesora de dibujo de mis sobrinas, Andrea Cittadini. Al verlos, ella quiso conocerme y me propuso realizar una formación intensiva bajo su guía durante un año.
Como resultado, a fines del 2006 presenté los trabajos y rendí el examen que me dio el título de Profesora de Dibujo y Pintura, con el aval del Conservatorio Thibaud Piazzini de CABA. Al año siguiente comencé a dar clases a niños y adolescentes, y más tarde también a algunos adultos.
En aquel tiempo el arte seguía siendo una actividad secundaria para mi, conviviendo con el estudio universitario y la enseñanza del idioma inglés.

2009 | Pintura clásica
En 2009 decidí dejar la universidad para intentar más seriamente un camino artístico. Para continuar mi capacitación, me inscribí en un taller de pintura clásica guiado por Miguel Ángel Protzman.
Con Miguel trabajé especialmente en bodegones al óleo y en la copia del natural, fortaleciendo la base académica del dibujo y refinando el manejo del color y la composición.
Su guía fue fundamental en mis primeros pasos porque me orientó hacia una comprensión más profesional del arte clásico, ámbito en el que me desenvolvería más adelante.
En ese mismo período también empecé a participar en concursos y exposiciones en Mar del Plata, haciendo mis primeras incursiones en el ambiente artístico de la ciudad.

2011 | Difusión y conexiones

2012 | Eureka y cursos en CABA
Meses después de mi incursión televisiva comencé a contar con el sponsoreo de materiales de la firma Eureka, empresa con más de 100 años de trayectoria en el mercado nacional de insumos artísticos.
Ese acompañamiento me permitió dictar cursos anuales en CABA (taller de Liliana Vázquez) y en Rosario (Rosario Arte), además de mi taller en Mar del Plata.
Gracias al apoyo generoso de José Colautti, dueño y tercera generación al frente de la empresa Eureka, la enseñanza del pastel seco se consolidó como el eje de mi desarrollo artístico.

2012 – 2015 | Muestras y seminarios en Argentina
Durante un período intenso de aproximadamente tres años participé en numerosas muestras y desarrollé una labor sostenida de difusión y enseñanza del realismo en pastel seco, formando a pastelistas en distintos puntos de la Argentina.
Fueron años de mucha actividad: cada fin de semana en una ciudad diferente, con grupos nuevos cada vez, jornadas de ocho horas y hasta veinte alumnos por turno.
Esa dinámica, aunque fue muy buena en términos de experiencia, fue también un tanto exigente. En 2013, buscando aliviar el ritmo y centralizar mis actividades, me mudé a la Ciudad de Buenos Aires.

2014 – 2020 | Taller presencial y escuela online
A partir de 2014 decidí detener el ritmo de los seminarios itinerantes y durante los seis años siguientes me dediqué a la docencia en mi taller de Villa Crespo, recuperando un modo de trabajo más estable con alumnos regulares.
Ese mismo año lancé mi escuela online, Pastel Studio, con el deseo de acompañar a quienes no podía atender presencialmente en otras ciudades del país.
La modalidad virtual también me permitió ampliar el alcance de mis cursos de pastel seco, incorporando alumnado de América Latina y Europa.

2016 – 2017 | Animación y pintura digital
En 2016, impulsada por un sueño de la infancia y por el deseo de contar historias con imágenes, me inscribí en la carrera de Cine de Animación en la Escuela de Arte Multimedial Da Vinci.
Allí sumé herramientas como manejo de softwares de pintura digital, modelado 3D, edición de video, edición de sonido, montaje y efectos especiales. También incorporé conocimientos en análisis del movimiento, dibujo de animación tradicional, lenguaje cinematógrafico y técnicas narrativas.
El arte de la animación me brindó un espacio fértil para volver a la frescura creativa de la infancia, rodeada de jóvenes artistas con una mirada lúcida y renovada.

2018 | Enfermedad y sanación
En el 2018 fui diagnosticada con cáncer de tiroides, lo que me llevó a iniciar un proceso muy profundo de sanación física, mental y espiritual.
Fue un año sumamente amoroso en el que me dediqué a descansar y cuidar mi salud. En lo artístico, me permití reconectar con el disfrute y la calma en la creación.
La obra Serenidad retrata esta etapa, en la que me permití abrazar cada detalle del proceso con paciencia, al mismo tiempo que intenté reflejar la inmensa belleza que habita en un momento apacible de la vida de un animal silvestre.

2019 | La niña interior
Siempre supe que la técnica no es el destino, sino el puente. También he descubierto que el arte ha sido muchas veces un camino de vuelta a la pureza de la niña que habita en mi.
Si miro hacia atrás, ya de niña dibujaba animales e insectos compartiendo un lenguaje no perceptible para los humanos. Años después, el tema seguía siendo el mismo.
Con el tiempo y el oficio, el pastel seco dejó de ser solo una técnica y se convirtió en un medio más refinado para dar forma a ese universo de animales y pequeños mensajeros alados.

2020 – 2021 | Pandemia
En 2020, a raíz del contexto mundial de confinamiento por la pandemia, cerré mi taller presencial. Paralelamente, surgió en mi el deseo de acompañar a otros en un tiempo que se presentaba incierto para todos.
Es por eso que ese año ofrecí diversos cursos gratuitos a través de YouTube, Facebook e Instagram, con la intención de acercar el arte como espacio de sostén y expresión en medio de la incertidumbre.
Al mismo tiempo, y gracias a las herramientas digitales que había incorporado durante mi paso para la Escuela Da Vinci, me pude abocar con soltura a la enseñanza online, guiando a estudiantes de América Latina y Europa.
La virtualidad se convirtió entonces en un puente real de encuentro y acompañamiento.

2022 - 2025 | Retratos y Dharma
Tras la pandemia, decidí tomar un receso de las clases, tanto presenciales como virtuales. Me concentré en realizar retratos de animales de familia por encargo, un trabajo íntimo y significativo para mi.
Sentía que la presencia en redes me incitaba a una productividad forzada. A la vez, la irrupción del arte generado con inteligencia artificial me empujaba a replantear mi camino artístico.
Estos factores del afuera fueron una invitación a detenerme para encontrar tranquilidad y respuestas. En ese momento de introspección comencé a estudiar y practicar el Dharma, las enseñanzas budistas.
Gracias a la reflexión y la meditación fui resignificando muchas de mis experiencias y ampliando mi perspectiva respecto al lugar del arte en mi vida y en el mundo que se viene de cara a los avances tecnológicos.

Actualidad | Nuevo capítulo
Hoy estoy empezando a escribir un nuevo capítulo de esta historia.
El camino que he recorrido despertó en mi el potencial de acompañar a personas a reconectar con sus procesos creativos, para que puedan reconocer su propia voz a través del arte y permitir que este se convierta en un puente entre su mundo interno y su expresión en el exterior.
Del mismo modo, aspiro a continuar mi producción artística con la intención de transmitir valores fundamentales como el amor, la compasión y el respeto hacia todos los seres y todas las formas de vida.
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